El entierro de Rubén “El Negro” Rada se convirtió en una nueva muestra del profundo vínculo entre el artista y la cultura uruguaya. El cortejo hacia el Cementerio del Norte estuvo acompañado por tambores y cantos de candombe, con familiares, músicos y cientos de seguidores.
La despedida comenzó en los barrios Sur y Palermo y volvió a pasar por el Palacio Legislativo, donde Rada había sido velado. Allí había recibido el homenaje de numerosos artistas y figuras de la cultura antes de que sus restos fueran trasladados al cementerio.
Al momento de bajar el féretro, sus hijos y una de sus nietas colocaron sobre él una bandera de Peñarol. Entre la música y la emoción, familiares y admiradores despidieron a una de las grandes figuras de la cultura uruguaya.


