El fenómeno climático podría desarrollarse durante 2026 y generar cambios significativos en el régimen de lluvias y temperaturas en distintas regiones del país.
El fenómeno conocido como El Niño presenta altas probabilidades de regresar en 2026 y, según especialistas, podría intensificarse hasta convertirse en un “Súper El Niño”. Este evento se origina por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, lo que altera los patrones atmosféricos y genera efectos a escala global.
De acuerdo con las proyecciones, el desarrollo del fenómeno podría comenzar a consolidarse a lo largo de 2026 y extenderse incluso hasta 2027. En el caso de Argentina, se espera que su impacto sea más visible a partir de la primavera, con un aumento en las precipitaciones en varias regiones, especialmente en el centro y noreste del territorio.
Este cambio en las condiciones climáticas podría traer tanto beneficios como riesgos. Por un lado, permitiría recuperar niveles de humedad en zonas afectadas por la sequía; por otro, podría provocar lluvias intensas, inundaciones y eventos extremos. En ese contexto, los especialistas advierten sobre la importancia de seguir de cerca su evolución y anticiparse a posibles escenarios climáticos más variables.




