El último balance de empresas en Argentina muestra un escenario con fuertes contrastes: mientras el sector energético consolida su crecimiento, el sistema bancario enfrenta un deterioro marcado por el aumento de la mora.
Los resultados reflejan que las compañías vinculadas a la energía lograron mejorar sus números impulsadas por mayores niveles de actividad, suba de tarifas y un contexto más favorable para las inversiones. Este desempeño posiciona al sector como uno de los principales motores dentro de la economía local.
En contrapartida, los bancos registran un impacto negativo producto del incremento en la morosidad de los créditos. La dificultad de pago de empresas y particulares comenzó a afectar la rentabilidad del sistema financiero, generando mayor cautela en la otorgación de nuevos préstamos.
El informe deja en evidencia una economía fragmentada, donde algunos sectores muestran señales de expansión mientras otros enfrentan tensiones que podrían profundizarse en los próximos meses.




