Investigadores identificaron en África una gigantesca estructura geológica sumergida que podría alterar la forma en que se comportan los océanos. Se trata de una especie de “continente oculto” bajo el agua que influye en la distribución y movimiento de las masas oceánicas.
El hallazgo permite explicar por qué en algunas regiones el nivel del mar no aumenta al ritmo previsto. La presencia de esta masa continental modifica corrientes, temperaturas y flujos internos, generando un comportamiento distinto al que se observa en otras partes del mundo.
Los científicos sostienen que este descubrimiento obliga a revisar los modelos utilizados para proyectar el impacto del cambio climático. La interacción entre la geología del fondo marino y el agua sería más determinante de lo que se creía hasta ahora.
A medida que avancen las investigaciones, esperan obtener una comprensión más precisa del fenómeno. Esto no solo permitirá mejorar las proyecciones globales, sino también diseñar estrategias más ajustadas a la realidad de cada región frente a los cambios ambientales.




