La caída de la patente de Ozempic en varios países marca un punto de inflexión en el mercado de medicamentos para la diabetes y el control de peso. Con el fin de la exclusividad, se espera una mayor competencia y una baja en los precios.
La aparición de versiones genéricas podría facilitar el acceso a este tratamiento, que en los últimos años ganó popularidad a nivel global. Esto no solo impactaría en los pacientes, sino también en los sistemas de salud, que podrían reducir costos.
Además, comenzaron a conocerse datos sobre el uso extendido del fármaco más allá de sus indicaciones originales. Especialistas advierten que su consumo con fines estéticos creció de manera significativa.
Este nuevo escenario plantea desafíos regulatorios y sanitarios, ya que las autoridades deberán controlar la calidad de los nuevos productos y garantizar un uso responsable del medicamento.




