Sumando los $63.636 que cuesta la canasta de primaria y los casi $38.000 de un guardapolvo, el costo por niño supera los 100 mil pesos si se incluyen algunos extras. Para los hogares con múltiples hijos, la cifra se vuelve astronómica, obligando a priorizar compras y postergar renovaciones necesarias de mochilas o cartucheras.

El relevamiento de la consultora Focus Market pone en evidencia que el «combo escolar» es cada vez más difícil de pagar de contado. Esto ha llevado a un aumento en el uso de la tarjeta de crédito para financiar productos que antes se compraban con el sueldo del mes, estirando la deuda escolar durante todo el primer semestre.

El costo total de la vuelta al aula se ha convertido en una barrera. Aunque el aumento porcentual fue menor a la inflación general en algunos rubros, el monto nominal es tan alto que muchas familias deben elegir entre comprar útiles de calidad o completar la lista de materiales solicitada por los docentes.

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