La salida del presidente de la empresa estatal se inscribe en la ola de cambios que atraviesa al Gobierno.

La conducción de Nucleoeléctrica Argentina quedó vacante tras una renuncia que se sumó a una lista cada vez más extensa de dimisiones en el sector público.

La empresa es estratégica para el sistema energético, por lo que el movimiento generó atención dentro y fuera del ámbito gubernamental.

Este episodio reafirma la tendencia de recambio permanente en puestos de alta responsabilidad.

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