El capitán argentino repasó sus primeros años junto a Antonela Roccuzzo y sorprendió con una reflexión sobre su forma de ser.
Lionel Messi volvió a abrir una ventana a su vida personal al recordar cómo nació su relación con Antonela Roccuzzo, una historia que se remonta a su infancia en Rosario y que con el paso de los años se transformó en una de las parejas más emblemáticas del deporte mundial.
El futbolista relató que el vínculo surgió de manera natural, cuando ambos eran muy chicos, y que el tiempo y la distancia no hicieron más que fortalecer ese lazo. Entre anécdotas, Messi destacó la importancia de la confianza, la complicidad y el acompañamiento mutuo en cada etapa de su carrera, desde sus primeros pasos fuera del país hasta la consagración deportiva.
Durante el recuerdo, el capitán campeón del mundo dejó además una frase que generó repercusión y sonrisas, al definirse como una persona tranquila, reservada y poco expresiva en lo cotidiano. Esa descripción, lejos de la imagen del ídolo global, reforzó el perfil íntimo de Messi y volvió a mostrar el costado más humano del futbolista, que encontró en Antonela un pilar fundamental tanto dentro como fuera de la cancha.




