El nuevo medicamento marca un avance histórico en el abordaje de la obesidad y podría ampliar el acceso a los tratamientos
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos aprobaron por primera vez una píldora oral basada en GLP-1 para el tratamiento de la obesidad, un paso clave en la lucha contra una de las principales problemáticas de salud pública a nivel global. Hasta ahora, este tipo de terapias solo estaba disponible en formato inyectable.
El medicamento actúa sobre las hormonas que regulan el apetito y la sensación de saciedad, ayudando a reducir la ingesta calórica y a favorecer la pérdida de peso sostenida. Según los estudios clínicos, la versión oral mostró resultados comparables a los tratamientos inyectables ya existentes, con una mejora significativa en el peso corporal de los pacientes.
Especialistas destacaron que la aprobación podría facilitar el acceso al tratamiento, ya que muchas personas abandonaban o evitaban las terapias por el uso de inyecciones. Además, remarcaron que la obesidad está asociada a enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 e hipertensión, por lo que este avance podría tener un impacto sanitario más amplio.
La llegada de esta píldora representa un cambio de paradigma en el tratamiento farmacológico de la obesidad y abre la puerta a nuevas alternativas menos invasivas para millones de pacientes.




