La nueva versión de ChatGPT-5, desarrollada por OpenAI, incorporó herramientas que van más allá de responder preguntas o generar textos. Entre sus funciones menos conocidas se destacan capacidades orientadas a la productividad, la organización personal y la resolución de problemas complejos en distintos ámbitos.
Una de las opciones más utilizadas es la posibilidad de analizar documentos extensos y resumirlos con foco en ideas clave, cuadros comparativos o conclusiones ejecutivas. Esta función resulta especialmente útil para estudiantes, periodistas y profesionales que necesitan procesar grandes volúmenes de información en poco tiempo.
Otra herramienta relevante es la capacidad de adaptar el tono y el formato de los textos según el público objetivo. Desde informes técnicos hasta publicaciones para redes sociales, la IA permite ajustar el lenguaje de manera precisa, ahorrando tiempo en tareas de edición y corrección.
Además, ChatGPT-5 puede asistir en la planificación de proyectos, la creación de cronogramas y la simulación de escenarios, lo que lo convierte en un aliado para la toma de decisiones y la organización de tareas cotidianas y laborales.




