Dos adolescentes de 13 y 15 años protagonizaron un violento episodio en Villa Lugano luego de robar un auto y chocar contra otro vehículo tras una persecución policial. El caso generó conmoción por la corta edad de los involucrados y reabrió el debate sobre la responsabilidad penal de menores en hechos delictivos cada vez más frecuentes.
Según fuentes policiales, el incidente comenzó cuando los jóvenes interceptaron un auto estacionado y, aprovechando un descuido del dueño, lograron encenderlo y emprender la fuga. Un vecino que presenció la maniobra llamó de inmediato al 911, lo que permitió que móviles de la Comisaría Vecinal 8A iniciaran la persecución por varias cuadras del barrio.
Durante la huida, los adolescentes manejaron a alta velocidad, pasaron semáforos en rojo y realizaron maniobras peligrosas que pusieron en riesgo a peatones y otros conductores. El recorrido terminó abruptamente cuando el auto robado impactó contra otro vehículo en una intersección de Villa Lugano, generando daños materiales y dejando a ambos jóvenes con lesiones menores.
Tras el choque, los efectivos lograron reducirlos. Por tratarse de menores de edad —y en el caso del más chico, inimputable por tener menos de 16 años— se activó el protocolo correspondiente: fueron trasladados a un centro asistencial para su revisión médica y luego puestos a disposición de la Justicia Penal Juvenil.
El conductor del auto chocado resultó ileso pero sufrió importantes daños en su vehículo. “Pudo ser mucho peor”, dijeron fuentes policiales, remarcando el riesgo extremo que implicó la persecución debido a la inexperiencia y la velocidad a la que circulaban los adolescentes.
Interviene el Consejo de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que evaluará medidas de resguardo y contención para los dos involucrados, mientras la Justicia investiga el origen de la conducta delictiva y si hubo adultos responsables detrás del hecho.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una problemática creciente: menores que participan en robos, escapes y hechos violentos con vehículos, un fenómeno que preocupa tanto a las autoridades como a los vecinos de distintos barrios porteños.




