La participación de la China Suárez en el ciclo de Mario Pergolini generó un impacto inmediato en la audiencia y dejó atrás a figuras que en emisiones anteriores no habían logrado tanta tracción. Su presencia, cargada de expectativa y repercusión previa en redes, impulsó el programa a uno de sus picos más altos del año.
Durante la entrevista, la actriz habló de proyectos, polémicas y su presente profesional, lo que mantuvo al público conectado desde el inicio. La emisión se movió con soltura, generando conversaciones paralelas en redes sociales que potenciaron aún más la medición.
El incremento en el rating sorprendió al propio equipo de producción, que identificó que la combinación entre la figura invitada, el estilo frontal del conductor y el clima de curiosidad preexistente produjo un resultado atípico respecto de otros programas. El fenómeno ya comenzó a ser analizado internamente para evaluar qué tipo de perfiles replican mejor este nivel de audiencia.




